Afasias (parte I)

La afasia es la pérdida de la capacidad de uso del lenguaje secundaria a una lesión de las áreas cerebrales involucradas en la producción y recepción del lenguaje.

En algunas ocasiones en la literatura neurológica se emplea  el término de disfasia como equivalente o para denotar una afasia con menor grado de severidad . Sin embargo en el ámbito neuropediátrico y de la patología del lenguaje se hace  una clara distinción entre ambos términos: afasia se refiere a los problemas de lenguaje secundarios a una lesión neurológica evidente mientras que con disfasia se denotan los trastornos del lenguaje específicos o del desarrollo

AFASIA ACÚSTICO AGNÓSICA

Equivale a la afasia de Wernicke y a la afasia sensorial cortical, por lo general, se debe a una lesión en las áreas 21, 22 de Brodmann. Encontramos falla en el oído fonemático, que es el “oído” calificado determinado por el idioma para sonidos portadores de significado. Se encarga del análisis auditivo articulatorio sistematizado. Hay problemas con el reconocimiento fonológico, sordera verbal o agnosia acústica con problemas en discriminación fonológica.  Las alteraciones son por fallas en el manejo de “huellas de memoria”, unidades morfolexicales, secuencia  fonológica diferente, alteraciones de memoria verbal subyacente, disminución de memoria verbal, alteración del proceso de reconocimiento acústico verbal, problemas en diferenciación de sonidos, no por problema primario de las articulaciones.  Alteración de la composición sonora, sustitución  por conjuntos acústicos bien consolidados y modificación del sentido, parafasias literales y verbales, jergafasia, conserva  automatismos, hay desintegración de la escritura.  Pérdida del sentido de la palabra (enajenación del sentido de la palabra), fallas de la estructura conceptual, falta de unión del fonema con un significado, problemas de comprensión por pérdida del atributo objetivo.  Tiene dificultades con el uso de sustantivos y adjetivos, usa bien todos los demás elementos.  Conserva la  entonación melódica.  No puede repetir, no puede denominar bien, el engrama sonoro se mezcla con otros, las pistas  fonémicas y silábicas no le ayudan.  El proceso de reconocimiento visual y las praxias suelen ser normales

AFASIA ACÚSTICO AMNÉSICA

Equivale a la sensorial transcortical. Lesión en las áreas 21 y 37. Se caracteriza por disminución en el volumen de la memoria verbal. Con inhibición pro y retroactiva de huellas audioverbales. Hay problemas en la nivelación de intensidad de las huellas que compiten, dando parafasias semánticas. La pista  fonológica no le ayuda. El reconocimiento fonológico, la comprensión de palabras y enunciados cortos son normales, así como la pronunciación.  Repite bien fonemas y palabras.  Hay errores en grupos y frases largas, por lo que no entiende oraciones complejas.

Pueden escribir bien palabras aisladas, no pueden memorizar, si se deja un intervalo la huella desaparece, en una serie cambia las secuencias, persevera, hay inhibición de una palabra sobre otra, hay parafasias verbales, si aumenta el volumen del material verbal puede haber enajenación del sentido de las palabras, es decir, puede verse comprometida la compresión.

 AFASIA ANÓMICA (O “AMNÉSICA”)

Lesión en áreas 39 y 40. Se caracteriza por una alteración del aspecto semántico del lenguaje. No existen problemas de comprensión, repetición, producción.  Esencialmente, el paciente no puede denominar, “recordar” palabras de nombres de objetos.

Para la función denominativa se necesita percepción de los objetos con sus características dominantes, una imagen visual (conceptual) íntegra, un sistema de asociaciones y relaciones multimodales, un sistema de conexiones léxicosemánticas y morfosintácticas.

El proceso de nombrar requiere de la selección del nombre entre una serie de alternativas posibles, se debe tomar una decisión. En este caso no se presenta una enajenación del sentido de las palabras, el paciente sabe a qué nos referimos, puede señalar el objeto correcto cuando se lo pedimos; pero al denominar, a pesar de que él sabe de qué palabra se trata, recurre a descripciones de uso, mímica, circunloquios, e incluso sinónimos. Un signo medular es justamente la presencia de parafasias semánticas.  El paciente dice otro nombre dentro del mismo campo semántico (silla por mesa, por ejemplo).

Para fines de clasificación, esta afasia suele describirse separada de la afasia semántica, (sera tratada el día de mañana); pero en la clínica suelen presentarse juntas, a veces con predominio de una sintomatología más que otra.

Referencias:

  • Adams R.D, Victor M. Principles of Neurology. McGraw-Hill, 1996.
  • Caplan D. Introducción a la neurolingüística y al estudio de los trastornos del lenguaje. Visor Lingüística y conocimiento. Madrid, 1992
  •  Jacobs D.H. “Aphasia”. Medicine Journal, 3(2) February, 1; 2002.
Esta entrada fue publicada en Temas y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s