Los últimos fármacos para la artritis reumatoide

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad crónica, debilitante e inflamatoria de las articulaciones, que se trata normalmente con fármacos antiinflamatorios, como el metotrexato o los esteroides. Sin embargo, el descubrimiento de una proteína de los leucocitos conocida como factor de necrosis tumoral alfa (TNFα), que causa algunos de los síntomas de la AR dio lugar al desarrollo de fármacos novedosos.

Este grupo de fármacos, que se conocen como fármacos anti-TNFα (y que incluyen a infliximab, etanercept y adalimumab), son a día de hoy de uso común para tratar la AR. Sin embargo, no ha habido ningún estudio de comparación directa con los nuevos fármacos anti-TNFα en lo que se refiere a su seguridad o eficacia para el tratamiento de esta enfermedad.

Alberto Alonso-Ruiz, del Hospital de las Cruces en Baracaldo, Vizcaya (España), y sus compañeros del Hospital Donostia y de la Universidad del País Vasco, hicieron búsquedas sistemáticas para investigar el uso de los fármacos anti-TNFα en pacientes con AR. Hallaron trece ensayos clínicos, que incluían a más de 7.000 pacientes.

Los investigadores analizaron los resultados del ensayo, anotando sistemáticamente los beneficios para el paciente y los efectos secundarios con diferentes dosis de los tres principales fármacos anti-TNFα.

El análisis de los resultados de los trece ensayos demostró que los fármacos anti-TNFα administrados a las dosis recomendadas eran mejores que los tratamientos habituales, como metotrexato, para tratar la AR. Los pacientes que habían observado anteriormente un escaso beneficio con solo metotrexato mostraron una mejor respuesta con un tratamiento de combinación de un anti-TNFα más metotrexato.

El equipo halló que los tres fármacos eran muy similares en sus beneficios, incluso a dosis superiores a las recomendadas por el fabricante. Esta clase de fármacos, aunque es muy eficaz, presenta una mayor frecuencia de efectos secundarios adversos. Los pacientes con infliximab eran los que más probabilidades tenían de abandonar un ensayo debido a estos efectos secundarios.

En contraste, los pacientes que utilizaban etanercept presentaban la tasa de retirada más baja. Los investigadores señalan que esto se podría deber a que no se comunicó que este fármaco se estuviese utilizando en los ensayos a dosis superiores a las recomendadas.

“Los fármacos anti-TNFα, como infliximab, adalimumab y etanercept, parecen ser todos eficaces en el tratamiento de la AR”, afirmó Alonso-Ruiz. “Es fundamental realizar comparaciones entre fármacos nuevos para medir la relación seguridad/eficacia y monitorizar los efectos secundarios adversos”.

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